Saura flamenco

Carlos Saura: «Me gustaría hacer una nueva película sobre el flamenco»

El cineasta presenta en la Fundación Cajasol «España Años 50», un conjunto de 90 fotografías tomadas desde los 19 años

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Entrevista

Llegó vestido con una guayabera blanca, casi caribeña, y una cámara Sony colgada del cuello «normalmente llevo una Fuji. Lo que quiero de una cámara es que no pese». Carlos Saura, (Huesca, 1932), director de cine con películas míticas a sus espaldas como «Prima Angélica», «Cría cuervos», «Mamá cumple cien años»…, siempre ha llevado una cámara en la mano, pero no de cine, sino de fotos.

Ayer en la sala Murillo de la Fundación Cajasol se inauguró una exposición titulada «España años 50», que recoge noventa imágenes que Saura empezó a realizar con 19 años, algunas de ellas, las referidas a Madrid, como trabajo de fin de estudios. Con esa edad realizó su primera exposición fotográfica en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid. Era el año 1951.

La subdirectora de Acción Cultural de la fundación, Rosa Santos, dijo en la presentación que la fotografía de Saura nos conserva la memoria.

Como explicó la comisaria de la muestra, Olivia María Rubio, «podía haber sido un gran fotógrafo, a la altura de nombres internacionales como Cartier Bresson o de Eugene Smith. Durante años trabajó como reportero gráfico cubriendo el Festival de Música y Danza de Granada y el de Santander. Incluso el diario ABC le publicó una foto en portada, y quiso ficharlo una revista como París Match, algo que rechazó para dedicarse al cine».

La exposición tuvo una publicación en forma de catálogo editado por La Fabrica, «pero lamentablemente calculamos mal, hicimos una tirada pequeña y se ha agotado», señaló Rubio.

Carlos Saura dijo que considera Andalucía como su segunda patria, «pero soy aragonés, cuidado». Confesó que como fotógrafo nunca quiso depender de nadie, «no quería que me encargaran cosas, quería elegir y no estar limitado. Era la única forma para mí de ser fotógrafo, Pero soy un aficionado, por eso, porque sólo un amateur puede hacer las fotos que le da la gana».

En la exposición, imágenes de Andalucía, «pero no recuerdo dónde, decía Saura, creo que éstas son de Guadix», de mujeres y niños en medio de casas encaladas; secuencias de un Madrid gris lleno de humo pero también de vida, de pueblos con calles sin asfaltar y transporte con mulas, «la mirada de Carlos Saura es de una enorme empatía ante un pueblo que estaba recuperándose de una guerra», añadió la comisaria.

Para Carlos Saura, la fotografía en este momento, «está al alcalce de cualquiera, basta tener un móvil. Pero, ¿qué pasa con esas fotos que se quedan en los teléfonos. El fotógrafo antes tenía equipos valiosos que cuidaba, no podía hacer fotos como una ametralladora y por eso tiraba con cuidado, y luego venía lo artesanal. Yo revelaba mis fotos, era un proceso lento pero apasionante. Ahora, con un programa de ordenador, se cambian y ya está». Cree que las cámaras de fotos desaparecerán, «las fábricas deben estar temblando. Quedarán los móviles».

Confesó tener muchísimo material, «he hablado con Chema Conesa y quiero hacer otro libro».

Confiesa que siempre está haciendo fotos. «Tengo seis hijos y una hija, Ana. Los chicos cuando me veían con la cámara, salían corriendo. Mi hija no, así que le hago muchas fotos a ella todo el tiempo».

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El flamenco

Recordó el cartel que realizó para la XIV edición de la Bienal de Flamenco que fué acompañado por un libro con fotografías que el propio Saura realizó durante la grabación de la película «Flamenco» en 1995.

Su primera incursión en el mundo flamenco fue en 1955 con un cortometraje que se llamó «Flamenco». «Luego me encontré con Juan Lebrón, un gran tipo al que no han tratado muy bien. Con él hice «Sevillanas» en 1991 y luego «Flamenco». Tengo un material fantástico de aquellos días. Me gustaría hacer una tercera película sobre flamenco, porque es la mejor música que hay en España, capaz de anexionarse a otros ritmos. Hay un flamenco nada ortodoxo que se siente en el ambiente y que está dando lugar a un nuevo flamenco. Esa podría ser la número tres de mis películas de flamenco».

Confesaba que pese a su oficio como fotógrafo, «nunca condicionaba a mi director de fotografía cuando hacía cine, porque además, la luz en blanco y negro es diferente a la de color. Iluminar en color es dificilísimo. Siempre he trabajado con grandes directores de fotografía, como el sevillano Teo Escamilla o Storaro, ellos hacían su trabajo».

Confesó también que junto a Juan Lebrón intento hacer una película sobre la música del Caribe, «queríamos grabarla con músicos de Cuba, porque había que contar con Cuba claro, pero al llegar a Miami gente como Celia Cruz y como mi amigo el actor Andy García me dijeron que si trabajábamos con gente de la isla, boicotearían la película. Y no se hizo. Aún hay gente que me la pide, y me dicen que hay que hacerla, pero ya es un poco tarde».

Saura es el director de la gran trilogía del baile flamenco que realizó junto a Antonio Gades: «Bodas de sangre» 1981, «Carmen» 1983 y «El amor brujo» 1986. En el año 1991 realizó «Sevillanas» y en 1995, «Flamenco», «de aquella película muchos ya no están como Camarón, Paco de Lucía, La Paquera, Paco Toronjo… fue increíble». En 2005 volvió a grabar el flamenco en la película «Iberia», con Antonio Canales, Sara Baras, Enrique Morente…, «tengo que seguir con el flamenco», comentó el cineasta quien también dedicó a la jota de su tierra un film titulado «Jota de Saura» en 2016.

La exposición «España de los años 50» estará abierta al público desde el seis de julio hasta el dos de septiembre en la Sala Murillo de la Fundación Cajasol, en horario de 11 a 21 horas, de lunes a sábado, y de 11 a 18 los domingos y festivos

 

fuente: https://sevilla.abc.es/cultura/sevi-carlos-saura-gustaria-hacer-nueva-pelicula-sobre-flamenco-201807062221_noticia_amp.html?__twitter_impression=true

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