Manuela

Flamencos reunidos en torno al Compás

La bailaora Manuela Carrasco recibe el premio de la Fundación Cruzcampo en una gala celebrada en Sevilla
Fermin Lobaton – Sevilla, 30/05/19

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Rancapino Chico y Manuela Carrasco en la gala de los premios Compás. ROMÁN RÍOS

Al premio Compás del cante se le conoce, no sin razón, como el “Nobel del flamenco”. Ciertamente, este galardón, que viene a reconocer toda una trayectoria en este arte, goza de indudable prestigio y gran aprecio entre los artistas flamencos. Tanto, que no es infrecuente que, cuando lo reciben, tiendan a quejarse de que, a lo mejor, ha tardado en llegar más de lo que hubiesen deseado. “Más vale tarde que nunca”, exclamó sin complejos la bailaora sevillana Manuela Carrasco tras recibir el galardón de la XXXII edición en una gala que tuvo lugar ayer miércoles en Sevilla.

Carrasco compartió protagonismo con el cantaor de Chiclana Alonso Núñez, Rancapino Chico, que recibió el II Nuevo Compás, un premio creado en la pasada edición para reconocer el talento de las nuevas figuras del flamenco e impulsar su carrera. Él fue el primero en poner arte en una gala que fue conducida por Teo Sánchez y Juan Luis Cano y en la que se alternaron los parlamentos, la entrega de premios y las actuaciones. El cantaor, acompañado por la guitarra de Antonio Higuero, abordó la soleá de Charamusco con mucho temple, y lleno su extraña musicalidad de la fuerza expresiva que le caracteriza. También presentó a su sobrina, Esmeralda Rancapino, que muestra credenciales suficientes para que la saga familiar siga viva.

El ganador del anterior Compás del Cante, el guitarrista Rafael Riqueni, tuvo una intervención breve, pero tocada con el ángel de su privilegiada inspiración. Interpretó solamente unas sevillanas de su autoría en las que estaban presentes tradición y modernidad. Por último, la joven bailaora del Sacromonte , Alba Heredia, heredera de la dinastía de los Maya granadinos, tuvo la responsabilidad de homenajear a la galardonada con su baile. Hubo muchas formas, giros y remates que la pudieron recordar dentro de una soleá en la que mostró una llamativa fuerza en los pies. El fin de fiesta tuvo el colofón de reunir a los dos galardonados en un mismo cante. El que interpretó Rancapino Chico para el baile de una Manuel Carrasco descalza.

Por primera vez, el acto fue retransmitido en streaming, y también fue novedad que esta vez se abriera al público, que, junto con los numerosos invitados, llenó el Auditorio Box Cartuja. La recaudación obtenida ha sido íntegramente destinada a la Fundación Alalá, que trabaja en la integración a través de la cultura en barrios desfavorecidos de Sevilla, y con quien colabora la Fundación Cruzcampo, que otorga estas distinciones.

Fuente: https://elpais.com/cultura/2019/05/30/actualidad/1559224947_313282.html

 

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