Siglo XXI

Más allá del impacto global de Rosalía, el influjo del folclore andaluz se ha ramificado por numerosos e inesperados estilos. Te mostramos algunos de los más interesantes ejemplos.
En nuestro análisis sobre lo que había sucedido musicalmente en la década pasada, el crítico Luis Lles hablaba de un interesante concepto: raíces y cables. En esa convivencia entre lo tradicional y lo contemporáneo se fundamenta gran parte de la mejor música que se está haciendo en la actualidad y, en ese sentido, el flamenco es una de esas músicas de raíz que está saliéndose de su corsé para abrazarse con otros sonidos y estéticas. En cierto modo, los artistas de los que vamos a hablar a continuación son, con mayor o menor inspiración y calado, herederos de las revoluciones que sacudieron el género desde los años 70 del siglo pasado: Camarón, Pata Negra, Triana, Smash, Lole y Manuel, Las Grecas, El Lebrijano, Veneno, Ketama, Morente… En estricto orden alfabético, destacamos a los siguientes:

Califato ¾

Estos seis hombres llevan toda la vida haciendo música, pero nunca se habían encontrado tan cerca de petarlo como ahora. Son veteranos de la escena rave, el techno, drum ‘n’ bass y otros estilos colindantes, procedentes de Sevilla y Málaga y fraguados en torno al sello Breaking Bass y a grupos y colectivos como BSN Posse, Industrias94 y LIE Radio. Ellos prefieren no hablar de flamenco (odian el término), sino de folclore andaluz, reivindican la cultura de Al Andalus, las minorías perseguidas, la resistencia en la calle a la gentrificación galopante, la autogestión, el habla andaluza y, también, el humor y la fiesta en unos textos escritos entre todos y que definen como de “costumbrismo futurista”. Un EP, ‘L’ambôccá’ (2018) y un álbum, ‘Puerta de la Cânne’ (2019), han bastado para ponerlos en boca de casi todos gracias a una colisión cultural que echa chispas: saetas de Semana Santa con música rave, samples de Carlos Cano mezclados con 2Pac y así. La semana que viene debutan en directo con tres noches consecutivas en la sala Malandar de Sevilla.

Dellafuente

Acaba de dar un contundente golpe sobre la mesa con su proyecto Taifa Yallah pero lo cierto es que el flamenco siempre ha corrido por las venas del granadino, desde sus constantes citas a artistas como Camarón y la presencia de la rumba de barrio flotando en su espíritu a colaboraciones como las emprendidas con Haze o Lin Cortés (¿quejío y autotune?). Su concierto con Raimundo Amador en Granada el pasado 11 de octubre y la colaboración de ambos en el estudio han refrendado esa alianza, mucho más natural de lo que pudiera parecer desde fuera, entre los sonidos urbanos y el flamenco. Estad atentos a esta web, porque muy pronto tendréis nuevas noticias.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba

Este sexteto sevillano inventó el concepto de kinkidelia para autodefinirse ante los medios. Algo de la escena del cine kinki de los 70 se deja ver, aunque no tan patente como en El Coleta y Jarfaiter pero, sobre todo, es la música de esa época la que más les influye. Todos ellos crecieron escuchando vinilos de Triana, Veneno, Led Zeppelin y Pink Floyd y se han flipado en los últimos años con el revival psicodélico de King Gizzard And The Lizard Wizard, pero tienen muy claro que no quieren quedarse en una mera actualización del rock andaluz de hace cuatro-cinco décadas e incluso han aventurado que en un futuro próximo les llegue el momento de dejar las guitarras, como hiciese Radiohead en ‘Kid A’. Lo último que han publicado es un single homenaje a La Leyenda del Tiempo, de Camarón, con la colaboración de Rocío Márquez.

Fernando Vacas

Fue líder de Flow, exponentes cordobeses de la segunda división del indie de los 90, e ideólogo del peculiar grupo infantil psicodélico Prin’ La Lá, fundó el sello Eureka y ha producido a artistas de lo más variopinto (desde Russian Red a Remedios Amaya). En 2010 perpetró un gran álbum de flamenco fusión, ‘Alegrías’, de Howe Gelb & A Band Of Gypsies. En él, el líder de la mítica banda de folk rock de Arizona Giant Sand apoyaba sus canciones con un cuadro flamenco liderado por Vacas y con Raimundo Amador y Lin Cortés entre sus componentes. Pero más ambiciosa fue ‘A través de la luz. Una ópera flamenca’ (2018), encuentro firmado como Vallellano & The Royal Gypsy Orchestra entre la psicodelia lisérgica, la edad de oro del rock sinfónico y una aproximación coral al flamenco con invitados de lujo. Entre ellos, una hasta entonces desconocida Rosalía.

Fuerza Nueva

El encuentro entre Niño de Elche y Los Planetas tenía que tener una inevitable dosis de provocación a la hora de “agarrar el toro por los cuernos” (como nos contaba J aquí) y ahondar en parte de nuestro imaginario cultural más atávico y aterrador, meter el dedo en la llaga de los tabúes y recontextualizarlo en un glorioso manto de (luego volveréis a leer sobre esto) psicodelia jonda. El diseñador (y ex componente del grupo indie de culto Family) Javier Aramburu y el cineasta Andrés Duque contribuyeron a conferirle una estética visual muy posmoderna e igualmente impactante. Apoyada por su puesta en escena con los componentes uniformados muy al modo de la iconografía fascista, se podría considerar la traslación patria del mítico grupo esloveno Laibach.

Kiko Veneno

“La parte flamenca en mí es algo indefinida. Flamenco, aparte de un tipo de música ya más concreto, es una actitud, una forma de hablar, de ser andaluz, de cantar… y yo creo que en mis canciones se refleja, aunque no sea verdaderamente flamenco”, me contaba Kiko Veneno hace unos meses. Aceptamos flamenco como pulpo, pues, en discos históricos como ‘Veneno’ (1977) y ‘Échate un cantecito’ (1992), y volvemos a hacerlo en ‘Sombrero roto’ (2019) la tercera obra maestra de José María López Sanfeliú, o cuarta si incluimos su decisiva aportación a ‘La Leyenda del Tiempo’, de Camarón (1979). En su último trabajo ha sido fundamental la alianza como coproductor con el imaginativo músico electrónico Bronquio, quien ha aportado unas texturas absolutamente electrizantes a muchas de sus canciones.

Le Parody

Sole Parody, andaluza afincada en Madrid, lleva desde 2011 construyendo personales collages sonoros. Tras probarse con unas sesiones de techno improvisadas que bautizó como Le Parody Beats, ha sido en su sensacional álbum de 2019, ‘Porvenir’, cuando ha ensamblado ese componente electrónico más raver con el influjo del cancionero popular andaluz y algunas miradas hacia Oriente Medio. Sobre sus influencias nos habló aquí.

Lin Cortés

Nacido en Andújar y afincado en Córdoba, es otro de esos nuevos nuevos flamencos que, sin perder pie con la tradición, la hace dialogar con rock, jazz, soul, r’n’b, o incluso la música urbana, como demostró su dueto con Dellafuente en el tema que titulaba su último álbum hasta la fecha, ‘Indomable’. O penúltimo, ya que en breve aparecerá su nuevo trabajo, ‘Gitanerías’.

María José Llergo

Esta semana se publica, por fin, ‘Sanación’, el esperadísimo mini álbum de debut de María José Llergo, de quien ya os hemos hablado en varias ocasiones. La artista de Pozoblanco (Córdoba) no ha perdido ni un ápice de su desarmante pureza expresiva ni en su paso por las escuelas de música ni en alianzas como la sostenida con el productor sevillano Lost Twin, que ha revestido de emoción sintética a varios de sus temas.

Niño de Elche

Fuerza Nueva aparte, Paco Contreras ha hecho de su enfrentamiento con los puristas del flamenco no solo el leitmotiv de su trayectoria artística, sino incluso su principal impulso vital, siempre con la figura del artista contemporáneo Pedro G. Romero como catalizador y referente teórico. Dejando aparte sus también interesantísimas incursiones en las artes escénicas (ahí quedará su rompedor espectáculo con el bailarín Israel Galván que conmocionó al Sónar), el punto álgido de su trayectoria hasta el momento lo marca Antología del cante flamenco heterodoxo’ (2018) 

Niño de Elche

Fuerza Nueva aparte, Paco Contreras ha hecho de su enfrentamiento con los puristas del flamenco no solo el leitmotiv de su trayectoria artística, sino incluso su principal impulso vital, siempre con la figura del artista contemporáneo Pedro G. Romero como catalizador y referente teórico. Dejando aparte sus también interesantísimas incursiones en las artes escénicas (ahí quedará su rompedor espectáculo con el bailarín Israel Galván que conmocionó al Sónar), el punto álgido de su trayectoria hasta el momento lo marca Antología del cante flamenco heterodoxo’ (2018)

Los Planetas

‘La Leyenda del Espacio’ (2007), piedra fundacional de lo que Los Planetas bautizaron como psicodelia jonda, sigue siendo un hito en nuestra música popular. Después, en su EP ‘Cuatro palos’ (2009), consiguieron llevar brillantemente el Romance de Juan de Osuna de Quintero, León y Quirogapor la senda motorik de Neu. ‘Una ópera egipcia’ (2010) fue más irregular, pero encerraba algunos hallazgos que no han sido suficientemente valorados: es el caso de La Veleta, donde hicieron cantar a La Bien Querida por La Niña de los Peines sobre una base de synth pop a lo New Order, o el misticismo electrónico de Los Poetas, con la voz de Enrique Morente. Su mejor canción de la última década, Islamabad, adapta a Yung Beef con la sangre andalusí fluyendo intoxicada por sus venas. Y, por si todo esto fuera poco, han roto un muro importante al ser el único grupo procedente de nuestra generación indie que ha actuado en un templo del flamenco más puro como es el tablao madrileño Casa Patas.

Quentin Gas & Los Zíngaros

Quintín Vargas procede de una de las más renombradas castas flamencas de Lebrija (su madre, sin ir más lejos, es la bailaora Concha Vargas), pero él ha seguido la senda setentera de los flamencos que se fliparon con Jimi Hendrix. Se puede decir que su álbum ‘Caravana’ (2017) abrió la senda estilística de los Derby Motoreta’s -de hecho, comparten algún componente- y el último, ‘Sinfonía Universal Cap. 02’, es una especie de space rock ópera de ciencia ficción, una epopeya espacial entre la psicodelia, la electrónica y el flamenco que narra el éxodo de la Humanidad desde una Tierra ya inhabitable hacia otros planetas. En él colabora decisivamente el omnipresente Bronquio, que se ha incorporado a la banda en directo.

Rocío Márquez

Recuerdo un concierto suyo en Madrid donde parte del público huyó indignado cuando su banda (con Niño de Elche a la guitarra) comenzó a vestir su depuradísimo cante con un ruidismo ensordecedor. Eran todavía los tiempos de ‘El niño’ (2014), una reivindicación del legado de Pepe Marchena que, al mirarse en su pulsión más vanguardista, rompía el cordón umbilical que, Lámpara Minera mediante, ataba a esta onubense de 1985 con el clasicismo flamenco. Desde entonces, todo ha sido un camino hacia delante: su fusión con el free jazz en ‘Firmamento’ o sus colaboraciones con Christina Rosenvinge o Albert Pla son solo algunos de los pasos emprendidos.

RomeroMartín

Álvaro Romero (cantaor) y Toni Martín (productor) fueron una de las revelaciones de la última edición del festival Monkey Week. A Romero le gusta bucear en viejas grabaciones de flamenco clásico pero también se ha declarado fan de Underworld, Einstürzende Neubauten, Fat White Family, Princess Nokia, De La Soul, Orbital y el hip hop old skool, aderezado además con reivindicaciones LGTBI en forma de adaptaciones de textos de poetas homosexuales. En abril llegará su álbum de debut de la mano del sello Ground Control, pero el dúo ya ha publicado un single de adelanto, Que sí, que no, versión de Remedios Amaya sobre la que Romero cuenta lo siguiente: “Siempre que iba a casa de un amigo de la infancia sus padres tenían puesto el disco ‘Luna gitana’ de Remedios Amaya. Cada vez que sonaba la canción que hemos versionado me producía una fuerte emoción. Coincidió que era la primera vez que me enamoraba. Tenía como 9 años y había un chico en clase que me gustaba mucho, me tenía loco y sufría porque no me hacía caso. No entendía por qué no se podía enamorar de mí hasta que entendí que no se podía enamorar de otro chico. De ahí que esa canción sea tan especial para mí y haya decidido versionarla, además de que muero con Remedios Amaya. Me emociona y es de verdad, y para mí la verdad va ligada a la honestidad.”

Rosalía

Poco más se puede añadir a todo lo ya dicho sobre Rosalía Vila, la artista española más importante de lo que llevamos de siglo. ‘Los Ángeles’ era un debut que miraba a la muerte desde el cante jondo pero rompiendo el toque tradicional con la guitarra de Raül Refree. ‘El Mal Querer’ se basaba en una novela del siglo XIII (‘Flamenca’) y la traía a nuestro tiempo enriqueciéndola junto a El Guincho con un asombroso crisol de referentes estéticos y sonoros no solo extraídos de la música urbana y el nuevo r’n’b. Incluso en los imprevisibles movimientos que han supuesto todos sus singles posteriores, el influjo flamenco siempre ha estado ahí presente, mimetizado con otras tendencias.

Rosario La Tremendita

Rosario Guerrero, trianera de 1984, proviene de familia flamenca tradicional pero dice que no se ve vestida de faralaes y con una flor en el pelo, sino con chupa de cuero, piercing y la cabeza medio rapada. Su desafío no solo es estético, sino que se abre al arte dramático, la danza, el audiovisual y al diálogo con la música de Oriente Medio, el free jazz y todo lo que se ponga por delante. Un ejemplo fue su colaboración única con Bronquio y Ariel Rot en el programa de TVE ‘Un país para escucharlo’.

Soleá Morente

Soleá era la no cantante de los hijos de Enrique Morentepero, en sus planteamientos, ha sido mucho más atrevida que sus hermanos Estrella y Kiki. Se subió por primera vez a los escenarios en la histórica gira de ‘Omega’ en 2008 (mucho más impactante y lograda que en sus escenificaciones iniciales de los noventa) y debutó discográficamente en el homenaje a su padre que supuso el proyecto Los Evangelistas, puesto en marcha por Los Planetas y Lagartija Nick. Precisamente en su segundo EP, ‘Soleá Morente y Los Evangelistas’, ella fue un paso más allá de la psicodelia jonda cuando J la invitó a ponerse en el molde de Liz Fraser de Cocteau Twins. Salió otra cosa, pero desde entonces ha seguido volando libérrima con ‘Ole Lorelei’ (título que también rinde tributo a los Cocteau) y que, con las colaboraciones de Alonso Díaz (Napoleón Solo) y Lorena Álvarez, es capaz de invocar al mismo tiempo a Serge Gainsbourg, Las Grecas y Camela. Está a punto de salir ‘Lo que te falta’, su nuevo álbum, que aparecerá en el histórico sello indie Elefant Records.

Los Voluble

Pedro y Benito Jiménez, DJ y VJ de Sevilla, han sido capaces de crear artefactos absolutamente únicos, collages plagados de ironía, mezclas inesperadas, reflexión y crítica como ‘Raverdial’ o ‘Flamenco Is Not A Crime’. Ellos mismos nos desvelaron parte de sus influencias aquí. Pero también son impresionantes sus remezclas audiovisuales en vivo o los videoclips que han hecho para otros. Con esta deslumbrante maravilla cerramos el artículo.
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